Réquiem por San Borja

Nombre: Réquiem por San Borja

Autor: Hans Rothgiesser

Editorial: Altazor

Número de páginas: 174

Escribo esta entrada desde Santiago de Chile, a donde he venido a pasar algunos días no vacacionales. Obviamente, a parte de visitar uno que otro lugar turístico, me estoy metiendo a las librerías a ver qué novedades puedo traerme para luego comentarlas aquí. No obstante, como lo prometido es deuda, aquí viene la crítica de la secuela de Réquiem por Lima de Hans Rothgiesser.

Leer ambas en conjunto me ha parecido necesario porque, como dije la semana pasada, la primera parte no me convenció demasiado. Además, sentí que el final de dejaba al aire muchas cosas. Por ello, si bien los libros deberían ser juzgados individualmente, creo que en este caso deberíamos hacer una excepción. Ahora les digo por qué.

Réquiem por San Borja retoma la narración inmediatamente después del final de la primera parte. El protagonista sigue siendo el caminante que al inicio, a través de sucesivos flashbacks, hace un recuento de lo acontecido hasta ese momento. Así, quienes no leyeron la primera parte pueden continuar sin mayor problema. Sin embargo, insisto en que como novelas independientes no funcionan tan bien.

Luego de despertar y percatarse que se encuentra en una especie de enfermería, el caminante intenta escapar y retomar su cruzada hacia el velero, pero es detenido por un hombre identificado como Caruso. Si bien no recibe demasiadas explicaciones, es advertido de que la horda (esa turba de zombies que da vueltas a la ciudad cada cierto tiempo) está pasando y le conviene esperar. Además, descubre que ha estado en coma durante más de 1 mes.

Este inicio un poco confuso y en el que hay más preguntas que respuestas, es abruptamente cortado cuando el refugio en el que se encuentra es invadido y, aún débil, debe huir. En ese contexto se produce el ingreso de un elemento determinante en el resto de la novela: la aparición de dos niños (Teresa y Miguel). Luego de pensarlo un poco, el caminante decide hacerse cargo de ellos y asume así un rol casi paternal.

En la primera parte ya podíamos darnos cuenta que el protagonista realmente no es un tipo tan duro. Si bien el trabajo que realiza lo ha convertido en una persona antisocial, arrojado ante diferentes dilemas morales (por ejemplo: abandonar niños), es claro que no duda en tomar decisiones altruistas, casi todas opuestas a la lógica de supervivencia egoísta que mostraba al inicio. Esto se va reforzando más y más a través de toda la narración y es fundamental en el desenlace. 

En cuanto a elementos icónicos, en esta secuela el autor escoge el Pentagonito como lugar donde transcurre casi todo el inicio del relato. Extrañas cosas parecen estar ocurriendo allí pues mientras trazan un plan para escapar hacia Miraflores, el ejército empieza a atacar la instalación… ¡con tanques!

Otra innovación es la aparición de otros puntos de vista, los cuales aparecen escritos con cursivas. No termino de comprender por qué el autor hace esto. Estas intervenciones son autoconclusivas y solo aparecen una vez. Ambas pertenecen a dos caminantes: Chanamé y Vivi. Se ve raro, ¿no?

Además de los niños que quedan a cargo del protagonista, hacen su aparición otros más que acaban devorados o se unen a otros caminantes. En algún momento uno se pregunta: ¿De donde salieron tantos? Sobre todo si pensamos tenemos en cuenta que en Requiem por Lima la presencia de niños (vivos o zombies) es nula. 

Cerca ya del final, cuando el caminante se encuentra con otros colegas, se entera que el Ejército ha prohibido la entrada a la ciudad desde hace tiempo. De hecho, han llegado al extremo de hundir el velero que los traía, dejando atrapados a todos en Lima. Sin un plan o un líder, deciden reunirse en Barranco para ver qué es lo que pueden hacer. 

Hasta este punto y una decena de páginas por leer, antes que respuestas tenía más preguntas. ¿Quienes eran los que rescataron al protagonista? ¿Por qué querían mantenerlo prisionero en ese refugio? ¿Por qué los militares atacaban con tanques el Pentagonito? ¿De dónde vienen estos niños? ¿Qué tienen de especial que aparentemente todos los están buscando? Y ni hablar de las primeras; ¿Que era lo que estaban haciendo esos halcones rebeldes cuando le pidieron ayuda? ¿Por qué el Comandante de los Halcones había mandado que lo mataran? 

Si el final de Requiem por Lima fue agridulce para mí pues deja sueltos muchos cabos, las páginas finales de Requiem por San Borja consiguen cerrarlos en cierto modo. De allí que diga que la experiencia mejora si se leen ambas novelas juntas. Por supuesto, la mayor parte de preguntas de la secuela no se responden lo que podría significar la aparición de un tercer libro. 

Habiendo trazado el plan de huida y puestos a ello, el grupo de caminantes es traicionado por uno de los niños que, en medio del trayecto, lanza una bengala y advierte de su posición a Los Halcones. Esta milicia se hace presente de inmediato y frustra la huida. Sin embargo, estos a su vez son emboscados por el Ejército y por la horda que ha llegado por fin a esta parte de la ciudad.

En un final cargado de acción, el protagonista cae herido y ordena a los demás huir sin él. En el climax de la novela y antes de morir, recibe también información vital de sus captores: Quienes lo curaron en el Pentagonito eran también Halcones. Caruso quería sacarle información antes de matarlo. Aparentemente lo que estaban haciendo los Halcones rebeldes formaba parte de un plan orquestado por el mismo Comandante, a espaldas de la mujer que lideraba también esta comunidad. Existe una guerra ya declarada entre el Ejército y Los Halcones en la que alguno de los niños juega un rol fundamental. 

La muerte del caminante, devorado por la horda, está envuelta en una reflexión final sobre el futuro. Los niños que ha salvado deberían formar una sociedad mejor, que busque algo más que sobrevivir, que es todo lo que ellos han logrado hasta ahora. ¿Lo lograrán? Él no lo sabe, pero muere con la tranquilidad de saber que ha hecho lo correcto.

Esto que suena muy bonito lleva a pensar que quizás ser altruista no es tan buena idea si uno quiere seguir vivo en un mundo post apocalíptico. Pero al mismo tiempo es un final coherente con el desarrollo del personaje. Es un final bastante cliché además. 

Llegado a este punto, ¿recomiendo esta novela? Sí, Requiem por San Borja me ha gustado más que su antecesora. No solo siento que el lenguaje está mejor trabajado sino que la introducción de nuevos personajes la ha dotado de mayor profundidad. No he obtenido todas las respuestas que quería, pero al menos algunas cosas de la primera parte y de la segunda tienen sentido ahora. El autor ha elegido otro final abierto para la secuela, pero esta vez ha quedado mejor, bastante mejor.

 ¿Quieres saber más sobre el autor?

Aquí su blog

Aquí otras críticas sobre el libro:

http://eltonhonores.blogspot.cl/2016/11/hans-rothgiesser-requiem-por-san-borja.html?m=1

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2 comentarios en “Réquiem por San Borja

  1. Pingback: Réquiem por San Borja | mildemonios.pe

  2. Pingback: Comentario al “Requiemverse” | MildemoniosCultural

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